Contención emocional en establecimientos educativos

Contención emocional en establecimientos educativos


Durante las últimas semanas la preocupación constante en escuelas y liceos, ha sido cómo abordar la situación del país con los estudiantes y cómo contenerlos emocionalmente en los establecimientos educativos. 

Sin duda, frente al estallido social, existen múltiples necesidades, por lo que es muy importante ir construyendo diferentes soluciones entre diversos especialistas, instituciones, entre otros actores de la sociedad.


Por esto, a continuación te presentamos recomendaciones para intentar, de la mejor forma, abordar esta nueva necesidad de tus estudiantes.


1.- En primer lugar, es importante que el tema sea abordado. No seguir haciendo clases “normales” como si aquí no hubiera pasado nada. Cuando el país está viviendo una crisis como ésta (o cualquier otro evento que conmocione a la comunidad), es necesario hacer un alto en las actividades habituales y dar un espacio para conversar y compartir las emociones generadas por los eventos, o por lo escuchado en los medios y/o en la familia. Al compartir, no es necesario dar explicaciones. El sólo hecho de poder expresar lo que uno siente en un ambiente protegido, ya es el primer paso para sentirse contenido.


2.-Tras una situación de crisis y durante la misma, lo primero es preocuparse por la seguridad. En ese sentido, se tiene que trasmitir la sensación de que están en un lugar seguro, y hacer todo lo posible porque así sea. Es decir, procurar no exponerlos a situaciones riesgosas.


3.- Lograr la calma retomando rutinas. Retomar las rutinas es un elemento que ayuda a recuperar la calma, pero las rutinas deben adecuarse a las circunstancias. Volver a clases no significa que los niños y niñas estén en las mismas condiciones de siempre para atender, aprender, o rendir pruebas. Es un desafío para la educación -en lo que se ha descrito como “climas nutritivos”-, implementar la flexibilidad para adecuarse a las circunstancias de cada niño y a las contingencias emergentes, adecuando los contenidos, los tiempos de clase y los ritmos. Hay muchas actividades que pueden realizarse con los estudiantes y que ayudan a retomar la calma, desde actividades de reflexión sobre lo que está ocurriendo, actividades de relajación, meditación, juegos y actividades de arte.


4.- Es importante recordar el rol de modelo que los educadores tienen para promover el diálogo, la tolerancia y la empatía entre los estudiantes. En ese sentido, es bueno considerar que los profesores también se han visto afectados directa o indirectamente por la crisis y, por lo tanto, necesitan espacios de autocuidado para poder enfrentarse a sus grupos cursos en las mejores condiciones. Adultos estresados no contribuyen a contener ni a calmar a los niños.  

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