Ocho consejos para profesores que quieren enseñar a los niños a pensar

Ocho consejos para profesores que quieren enseñar a los niños a pensar

La Consulta Nacional sobre el uso de teléfonos en los colegios dejó varias preguntas que nos podemos hacer a la hora de educar a los alumnos. En ese sentido, es clave preguntarnos ¿cómo conseguimos los profesores enseñar a los niños a pensar cuando están en las salas de clases?

La sociedad va cambiando, por tanto nuestros alumnos y alumnas también evolucionan y está en manos del profesor enseñar a pensar en pleno apogeo del siglo XXI.

Hoy en día cada vez son más los establecimientos que optan por nuevos métodos de aprendizaje, dejando atrás los tradicionales, principalmente porque estamos rodeados de nativos digitales. Estos nuevos alumnos son de mente abierta, multitareas, innovadores y al mismo tiempo viven en la cultura imperante hoy por hoy: la inmediatez. Y nos guste o no, a estos nuevos alumnos tenemos en las salas.

La importancia de enseñar a los niños a pensar

Es tarea del docente renovarse y actualizarse, conocer cómo piensan, qué les gusta y hacia dónde van sus mentes. Pensemos, que muchos de nuestros alumnos y alumnas se dedicarán a profesiones que puede que aún no existan. Desde luego que en nuestra época de estudiante, no existía la profesión de youtubers, ni de operador de drones, ni de community manager.

Favorecer el pensamiento y más concretamente el pensamiento crítico, se hace tarea primordial en nuestras escuelas. Cada vez son más los autores en pedagogía y neuropsicología que promueven la cultura del pensamiento desde edades tempranas.

Es por eso, que acá les dejamos ocho factores que posibilitan trabajar el pensamiento en la sala:

1. Tiempo
Darles la oportunidad de que tengan tiempo para pensar, que la clase no solo consista en transmitir conocimientos. Así los podrán procesar. Detenciones para una reflexión,  para elaborar sus dudas y manifestarlas en el momento.

2. Oportunidades
Que los alumnos se impliquen en las actividades del aula y en las diferentes tareas propuestas, donde puedan poner en práctica lo aprendido. Así podrán trabajar los diferentes procesos de pensamientos que necesitan poner en práctica para las diferentes tareas.

3. Rutinas
Es una manera de organizar, estructurar los diferentes procesos de aprendizaje en la sala. Así fomentamos la autonomía de nuestros alumnos y esto también le proporcionará seguridad en su aula.

4. Lenguaje
Permitirles que hablen y compartan. Al utilizar el lenguaje sobre lo que se está aprendiendo, daremos lugar a la metacognición, es decir, pensar sobre lo que estamos pensando, pensar sobre lo que estamos creando.

5. Creación de modelos
Se dará en el intercambio de ideas entre los alumnos y alumnas. De esta manera, verán otros modelos de pensamiento, de organización de ideas etc. y con esta puesta en común, se enriquecerán unos a otros.

6. Interrelaciones
Es necesario generar un ambiente flexible y cómodo, para que los niños se relacionen e interrelacionen. Podrán decir lo que piensan sin ser juzgados. Debe primar el respeto cuando se compartan pensamientos.

7. Entorno físico
Se recomienda variarlo, situando el aprendizaje en distintos entornos, así estimulamos el pensamiento y les motivamos a ello. ¿Por qué no al aire libre, en el laboratorio o en un museo?

8. Expectativas
Es importante que los alumnos conozcan siempre los objetivos de aprendizaje, de tal manera que el profesor regulará esas expectativas y les ayudará a centrarse en la tarea requerida.

Por lo tanto, para que el alumno aprenda a pensar habrá que basarse en la enseñanza de las rutinas de pensamiento, que permitirán el aprendizaje significativo, la comprensión profunda de los contenidos y el desarrollo de competencias.

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